
Descripción
Un rodillo de jade auténtico tallado para deslizarse sobre el rostro con la temperatura fresca propia del mineral. Una pieza de gabinete cosmético que convierte el masaje diario en un movimiento escultural.
Su superficie pulida ejerce una presión homogénea que estimula la microcirculación, ayuda a descongestionar bolsas y drena las zonas del óvalo facial. Potencia además la absorción de sérums y aceites, prolongando la vida útil de cada fórmula.
Un ritual en frío que revela un rostro más descansado, firme y luminoso tras apenas dos minutos.