
Descripción
Una leche de tacto satinado que se transforma en agua al contacto con la piel, iluminada por el reflejo nacarado de la piedra de luna micronizada.
Su fórmula retira maquillaje e impurezas sin agredir: los oligoelementos de potasio y silicio respetan el equilibrio hidrolipídico, mientras los activos suavizantes calman la piel y dejan el rostro preparado para los tratamientos siguientes. Sin sensación de tirantez ni residuo graso, incluso sobre pieles sensibles.
La primera etapa de un ritual luminoso, noche y mañana.